El Dueño de tu Experiencia Eres Tú

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Una hermosa entrega de Marit (María Magdalena) sobre la compasión, el verdadero significado de tomar responsabilidad, para poder elegir conscientemente una experiencia diferente.
Pilar Acevedo
Marit (María Magdalena)
07 abril 2015

Shalom,

Que la paz sea en ustedes. En su corazón, en su vida y en su mente. Yo soy Marit. Shalom.

Yo soy la que soy, la que ha sido llamada maestra muchas veces. Maestra por derecho propio. Yo soy la que ustedes conocen como María. Marit, he sido llamada por mis amigos. Magdalena, por el resto del mundo. Pero aquí seré sencillamente yo, Marit.

Respiren conmigo un momento por favor, permítanme traer un regalo de amor y compasión para ustedes. Ábranme su corazón, déjenme traer compasión. Hoy necesitan compasión. 

Este es un grupo lleno de amor, con una inmensa pasión de ser, una inmensa pasión por ser seres humanos ascendidos, seres soberanos, libres y en gozo. Y para ser eso que ya son y que apasionadamente buscan, desean y ejercitan todos los días, necesitan mucha compasión.

Compasión es abrir el corazón y dejar de regañarse, compasión es saberse y aceptarse como perfectos. Compasión, la compasión empieza siempre en su corazón. No sean compasivos con los demás, eso llegará solo. Sean compasivos con ustedes mismos. Recuerden sus errores y sepan que son perfectos. No, no todas sus elecciones han sido conscientes y no todas esas elecciones o todos esos sucesos en sus vidas es lo que hubieran elegido si alguien les hubiera preguntado ¿qué quieres en este momento?

Observen su vida con absoluta honestidad, han pasado por muchas cosas que no necesariamente son lo que hubieran elegido si alguien les hubiera dicho ¿eliges esto? Tal vez no y está bien. Está bien. Porque una elección consciente requiere primero de conciencia. De un estado de alerta, de la capacidad de observar las verdaderas opciones que están en ese momento frente a ti; de tus potencialidades. Y ese es un ejercicio que la humanidad dormida no comprende. 

Pero este grupo comprende y sabe bien de lo que estoy hablando, una elección consciente requiere primero del despertar de mi propio estado de alerta y de mi conciencia. Por eso sean compasivos, no siempre han logrado esa claridad, muchas cosas en sus vidas se han manifestado como resonancia de eventos de vidas anteriores, como resonancia en el servicio que ustedes dan a otros, como resonancia del servicio que reciben de otros. Parecieran a veces como pelotitas, chocando unos con otros, sin saber por qué hacen lo que hacen, sin poder observar más allá de un momento en el tiempo o de una limitadísima cantidad de opciones, sin profundizar en por qué las cosas están ocurriendo como están ocurriendo. 

Y en su gran deseo de salir de ese chocar como pelotitas, escuchan constantemente “asume responsabilidad por todos los eventos de tu vida”; “todo lo que ocurre en tu vida, tú lo has elegido en algún plano”. 

Sí, no necesariamente desde un lugar de despertar y sí, a veces has estado frente a una situación que no parece haber sido elegida por ti y que te ha llevado a elecciones muy cortas y completamente inconscientes.

El despertar te va llevando a la elección consciente, y no nada más a la elección consciente sino también al conocimiento de que tú eres capaz, no sólo de elegir sino incluso de comandar lo que está sucediendo en ese momento en tu experiencia; el dueño de tu experiencia eres tú.

¿Qué es esto entonces de tomar responsabilidad por todo lo que ha ocurrido en mi vida? ¿Qué significa eso? Les voy a pedir que pongan su mano en el corazón un momento y conscientemente, esta vez sí, conscientemente, se den permiso de abrir la puerta de su corazón. Da mucho miedo porque el corazón se siente vulnerable, suave y puede ser herido, puede ser lastimado. Y piensan a veces, el corazón me sacaría de balance si yo abro la puerta demasiado. 

Hoy, en este espacio seguro, sólo por este momento, si así lo eligen, abran de par en par la puerta de su corazón. Tengo un secreto para ustedes, esa es la energía que trasmuta todo; tiene que pasar a través del corazón. Es, si ustedes quieren, su piedra filosofal personal. La gran pieza alquímica, el catalizador de todo.

Y desde ese lugar de amor, desde ese lugar de alquimia y desde ese momento de conciencia, observen lo que significa “responsabilidad”. 

Todo lo que hay en sus vidas, probablemente no fue elegido con conciencia, con claridad, pero sí responde a SU CONCIENCIA, al gran todo que son.

¿Comprenden este concepto? Tal vez no es algo que yo hubiera elegido en mi experiencia de esta vida, no si hubiera sabido cómo hacerlo diferente. Pero sí responde a todo lo que yo soy. Permítanme decirlo de nuevo: RESPONDE A TODO LO QUE YO SOY. Quiero hacer eco en ese corazón. Todo lo que tú eres, en infinita compasión, son tus sistemas de creencias y tus experiencias anteriores y tus vidas pasadas y tus aspectos y tu mente y tu corazón y tu espíritu. Y desde ahí, sí, todo lo que ocurre en tu vida es tu responsabilidad. 

Es MÍO, porque eso es lo que yo soy hoy. Es esta realidad que yo experimento hoy; con abundancia, sin abundancia, con amor, con desamor, con conflicto o sin conflicto, con el sentimiento de pertenecer o de no pertenecer a nada, con nuestros encuentros y nuestros abandonos, con nuestras búsquedas y nuestros hallazgos. Esto que hoy veo y reconozco en mi vida es profundamente MÍO, aunque no lo haya elegido conscientemente.

Así pues, yo les invito a dejar de quejarse. Les invito a dejar de pensar que algo no salió como esperaban o que este enredijo de las elecciones conscientes es a veces sí y a veces no tanto. Y que todo lo que dice el Profesor Adamus a veces me funciona y a veces no me funciona, ¿qué estaré haciendo mal?

No, todo lo que veo en mi vida ES MÍO y desde este lugar, en mi cuerpo, en mi circunstancia y en mi vida ¿qué me dice eso a mí? Y no es para que lo procesen, lo juzguen o lo traten de cambiar. Es para que, ahora sí, con la compasión que hemos abierto hoy, lo abracen en total aceptación de lo que es.

Respiren conmigo un momento. Sin tratar de comprender, sin tratar de juzgar y sin tratar de cambiar nada, tomen su vida, su experiencia actual, este momento aquí y ahora, y acéptenlo y abrácenlo.

ES MÍO, ¿pueden decir eso en voz alta? Es mío; esto es mío. Esto es mío. Eso es aceptarlo, es SUYO. La responsabilidad no es lo que parece a simple vista. Desde aquí, desde mi corazón, es hacerlo mío.

Cuando la gente se asombraba y decía “¡Oh! La alquimia y la posibilidad de transformación” mi pregunta siempre era: “¿para qué?, ¿qué quieres cambiar?, ¿para qué lo quieres cambiar?, ¿para qué, si es ya de suyo perfecto?

Pero si tú puedes decir: “esto es mío”, puedes crear la nueva experiencia. Eso transmuta todas las anteriores. ¿Por qué repetimos una y otra vez la misma experiencia? ¿Porqué, una y otra vez, viven circunstancias similares? Porque la experiencia todavía no es TUYA. Respírala hoy.

¿Cuál es la que más se les atora? Piensen en ella ahora, respira. Ésta es mía. Tomen posesión de ella; ES MÍA. Y todo el sabor de esa experiencia, dulce, amarga, amorosa, difícil, incomprensible… de repente cambia de sabor. Es algo tuyo que guardas para ti, es parte de tu tesoro, de tu experiencia. De ser quien tú eres. 

¡Qué hermoso te ves cuando te pones ese traje de soberanía y dices; esto es MÍO! Y no tiene que ser bello, no tiene que combinar. Tiene que ser solamente tuyo. Porque si es tuyo puedes ahora decir: “Uhmm, ¿qué compraré ahora?, ¿qué me pondré ahora?, ¿qué experiencia quiero hoy?” 

¿Ven cómo funciona? Cuando hacen suyo todo lo que son, ya no tienen que repetir nada. Es el momento de crear algo nuevo porque ahora “ya no me gusta esto, quiero algo diferente, lo otro, eso ya es MÍO”.

Las experiencias se repiten una y otra vez porque no se comprenden, porque no se aceptan como propias, porque no se toma posesión de ellas. Porque no están dentro de tu corazón, porque tienes miedo de que lastime tu corazón. Su corazón es mucho más, no quiero decir fuerte, pero sí mucho más dúctil de lo que creen. El corazón crece y se expande y su energía de amor llega a todos los rincones de tu conciencia si le das permiso.

Y mi pregunta para ustedes hoy es: ¿tienen permiso de ser las personas que son? ¿Tienen permiso de ser perfectos, tal y como son? Son perfectos porque SON. Sin pretender cambiarse pero con el poder de hacerlo. Pueden cambiar de experiencia porque ésta ya la vivieron y ya es suya. Eso, mis amados, es tomar responsabilidad.

“Tú eres responsable de todo lo que pasa en tu vida”… como cantaleta suena terrible y muy ajena. Esto es mío, nada más. Sin trucos. Sólo respirando. Esto (respira) me pertenece. 

Y si hasta ahora no he expresado la totalidad de la gloria, de la hermosa conciencia que yo soy, puedo hacerlo a partir de este instante, porque esto que hasta ahora fui, es mío. Esto, que antes expresé, es mío, contenía la totalidad de lo que mi conciencia encarnada deseaba expresar en ese momento. Hoy, en este instante tomo el siguiente paso y lo que venga será una hermosa y gran sorpresa.

Gracias amigos por permitirme estar con ustedes y traer este mensaje de amor. 

Y, en las palabras de nuestro querido profesor Adamus, todo está bien en toda la creación.

Que la paz sea en su corazón, en su mente y en su vida.

Yo soy Marit.

 

Julio, 2011