Vientos de Cambio

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En medio de los fuertes vientos de marzo en México y el mundo, Gaia nos explica que el planeta Tierra está viviendo el caos que precede a un nuevo orden y el rol que podemos jugar como humanos conscientes.
Pilar Acevedo
Gaia
18 marzo 2016

Vientos de Cambio (Celebrando lo Femenino)

Inhala profundamente y exhala.
Inhala llevando la respiración hacia tu estómago y exhala.
Una vez más…

Deja que todo lo que eres entre en ti en este momento, que tú seas dueña de ti en este momento. Toda la energía que anda por ahí repartida, ahorita sobre todo con todos nuestros seres queridos que andan afuera haciendo sus cosas y con el mal clima, pero traigan de vuelta toda la parte de ustedes que se fue con ellos; déjenlos a ellos, ellos pueden. Traigan de vuelta todo lo que son. Es mucho más útil ahora.
Una vez más inhala…. Y una vez más…

Y vamos a atraer hacia nosotros hoy, en este círculo que vamos formando, la conciencia de lo que sea que esté pasando, la conciencia colectiva, el miedo y la preocupación que hay alrededor de todo lo que está ocurriendo en el planeta ahorita, justo unos días antes de que cambiemos hacia la primavera, los últimos días del invierno… todo eso tiene un significado.
Inhala y exhala.

Hoy vamos a prestar nuestra conciencia para aportar algo a la conciencia colectiva de todo México y más allá.
Inhala y exhala.
Respira todo lo que eres en este momento presente.

Vamos a traer hoy, profundamente, compasión a nuestra energía. La compasión que no está muy bien comprendida porque la compasión es un estado abierto y ampliado de la conciencia. La compasión nos hace interesarnos por todo y por todos pero en un estado de alerta y de conciencia. Cualquier juicio limita la compasión, cualquier juicio hace que nuestra visión sea más limitada, que una parte de lo que está pasando se nuble, caiga en tinieblas y deje de ser claro.
Y respira profundamente, vamos a traer hoy aquí compasión.

Sientan cómo cambia la compasión el estado en el que estaban hace sólo un par de minutos, como si trajera una especie de paz, calma, porque en compasión la realidad es que todo está bien todo el tiempo y esa es una premisa difícil de contener cuando no hay compasión.

Inhala y exhala, todo está bien todo el tiempo, hay una respuesta a cada pregunta y normalmente no es la inmediatez de lo que ven, es más profundo. Pero sólo podemos alcanzar una visión más amplia en compasión.
Y como pueden sentir, está aquí Kuan Gin con sus energías de compasión dándonos permiso e invitándonos a entrar en ellas porque es en la compasión profunda que clarificamos todas nuestras dudas.

Mis amadas hijas, yo soy GAIA. Ahora muchos seres femeninos les rodean, estamos celebrando el día de lo femenino. Y sientan a su alrededor porque hoy traje a muchas… ¿cómo les llamaré?... “ángelas” a su alrededor. Son seres… no son hombres y no son mujeres, no son masculino y no son femenino, ni siquiera ustedes lo son, pero tienen una esencia mayoritariamente femenina o están expresadas en una forma femenina. Pueden entenderlas entonces como “ángelas”, seres que acompañan hoy a GAIA, en el espíritu de lo femenino.
Hay tanto, tanto, tanto qué decir de lo que está pasando hoy en el mundo, pero empecemos por el clima, que les tiene tan preocupados…

Y respiren este clima, ¿qué sienten además de su miedo y su angustia? Respiren el clima. No es tan extraño para la Tierra tener estos climas que pudieran parecer inhóspitos. En estas latitudes no están tan acostumbrados, pero no es tan extraño. Todos forman parte de una comunión de los elementos, la tierra, el fuego, el aire, el agua. Tiene que inventarse y reinventarse la materia con todos estos elementos y la Tierra necesita renovarse.

Y tomen una respiración para que puedan entender mis palabras.

Renovarse a veces es morir y vivir. La vida y la muerte son ciclos, la vida y la muerte son parte de la vida. En la vida sin muerte no podría haber ni cambio…. Me encantaría tratar de mostrarles que el caos es parte de toda experiencia. Cada vez que se reordena una experiencia, que cambia el orden de las cosas hay caos.

Piensen en algo feliz, para que me crean, como el nacimiento de un bebé. En el nacimiento de un bebé hay alegría pero hay caos, un caos familiar impresionante, hay caos físico, hay caos emocional, hay caos mental. Todos ayudan a todos justamente porque hay caos, todos aportan algo de sí mismos porque hay caos.

Todas las experiencias nuevas traen caos, que es el estado de desorden previo al nuevo orden. Y después la familia naturalmente se acomoda, la presencia de este nuevo personaje, ese nuevo ser, se acomoda dentro de la familia y ya es una presencia que va creando su propio espacio, su propio tiempo, su personalidad.

Un matrimonio, por ejemplo -estoy hablando de cosas que sienten muy cerca-, un matrimonio es justo lo mismo, al principio hay caos, cada vez que va a haber una boda hay un caos terrible, no me dejarán mentir… (risas del grupo). Se desordenan las finanzas, se desordena la familia, hay encuentros y desencuentros previos a la nueva unión y todo porque una nueva persona va a entrar a la familia y ésta parte de tu familia va a entrar a otra familia. Es todo un nuevo orden de las cosas. Hay una serie de uniones que van a requerir una serie de ajustes y una serie de vivencias, entonces el orden que estaba antes se rompe, entra un caos, un desorden, y luego viene un nuevo orden.

Sepan que ésta es la naturaleza de sus experiencias. Si todo fuera siempre igual, no habría movimiento ni evolución, no caminarían hacia ningún lado y eventualmente se sentirían aún más encerrados de lo que ya se sienten dentro de su cuerpo y su planeta y su sociedad y su mundo.

Me encanta cómo alegan y dicen y se enojan con el orden social y el orden de las cosas, pero si no hay desorden ¿cómo puede haber un nuevo orden? Tienen que abrir un poco su percepción hacia la compasión, es necesario que haya un desorden, a veces es un desorden alegre, es como una fiesta, puede haber un desorden provocado por la alegría, pero un desorden al fin, alguien tarde o temprano tendrá que barrer la casa y lavar los platos y volver al orden.

¿Qué sería de sus moradas, de sus casas, si no hubiera fiestas de vez en cuando… y desorden y mudanzas y cambio? Ustedes como humanos transitan siempre entre la necesidad de permanencia y la necesidad de cambio. Es normal.
En lugar de pelear con ello, ¿por qué no aceptan que así es para cada uno de ustedes y dicen “claro, yo tengo necesidad de permanencia y tengo necesidad de cambio”? Respiran hondo y empiezan a ejercitar su paciencia con ustedes mismos porque ustedes están llenos de cambio y también de permanencia.

Hay días que lo que quieren hacer es no hacer nada, que nada cambie, que nada se mueva, que todo sea seguro, como siempre ha sido, que todo esté acunado en el espacio seguro de lo conocido. Las mismas personas, las mismas palabras, la misma comida, el mismo espacio, la misma cama, el mismo día y la misma noche. Y son los momentos en que su alma y ustedes descansan en esa especie de cuna de paz, de lo conocido y establecido… que llegó a ustedes después de un desorden previo… pero que hoy es conocido y es seguro, permanente.

Y después, hay veces, que ya no aguantan eso, que ya no toleran la quietud, la falta de movimiento, sienten dentro de ustedes bullir un fuego, ustedes le llaman pasión, la necesidad de movimiento, de cambio. Y entonces empiezan los desórdenes de la vida, cosas lindas, no tienen que ser terribles, pero traen mucho desorden, mucho caos, mucha confusión y cuando por fin se reordena son felices en el nuevo orden pero sí dicen “qué barbaridad, necesitamos un descanso”.

Bueno, pues su orden social necesita movimiento, su orden físico necesita movimiento. Estamos en el momento del TODO NUEVO. Tal vez no se han percatado, pero se los vengo a contar. Si vivieron un gran cierre los últimos meses del 2015 y hubo una especie de pausa previa al momento actual en el 2016, este 2016 empieza con caos porque lo que trae es cambio y mucho más que cambio, lo que trae es NUEVO: todo nuevo.

Ustedes sí lo aceptan y reconocen: “así como necesito permanencia, necesito cambio”, me gustaría que abrazaran hoy el concepto de soy NUEVO, NUEVA, de novedad, de esta necesidad o este deseo o esta gracia de poder ser nuevos, como si se reinventaran, como si pudieran no sólo contener algunas de las cosas de su vida, pero sí toda una perspectiva nueva, toda una nueva manera de ser, de hablar, de interesarse y de actuar.

Su mundo ha pasado por un tránsito de conciencia. Cuando sé que están cansados de este largo discurso sobre el cambio de conciencia del mundo y piensan para atrás a lo mejor los últimos 30 ó 40 ó 50 años y yo les diría que en términos de la vida del mundo no es nada, es un pequeño paso.

La humanidad tiene que cambiar, lo hemos hablado muchas veces, para sostener a su planeta. Es como si pasaran de ser niños y empezaran a ser adolescentes, y después personas maduras. La diferencia entre un niño y una persona madura es que toma todo lo que es, se toma, se vuelve dueño de su realidad y de su persona… o por lo menos eso debería ser, porque hay muchos niños con cara de adultos que siguen siendo niños y son irresponsables y todo eso que ya sabemos.

Pero más allá de eso, esta sería la dinámica, cuando ya no necesitan ser cuidados sino que se vuelven cuidadores, ya no necesitan que alguien les provea sino que se vuelven proveedores, ya no necesitan que alguien tome decisiones por ustedes porque pueden tomarlas ustedes. Tal vez no lo noten fácilmente pero su juventud es mucho más, mucho más dueña de su realidad de lo que jamás fueron ustedes y otras generaciones antes.

Pero los cambios traen caos y lo que están ustedes viendo es el caos del cambio, es un nuevo orden mundial, mucho tiene que pasar antes de que esos nuevos órdenes empiecen a establecerse. Toda la Tierra responde a la conciencia humana, pero los humanos están demasiados cómodos en la permanencia y algunos cambios han tenido que forzarse –por ustedes mismos, nosotros no tenemos nada qué ver, yo nada más se los estoy narrando-.

Podría haberse destruido el planeta y volver a empezar, ya hemos hablado de estas cosas, pero hoy sabemos que no, que esto no es lo que eligen. Pero los cambios tienen que traer un poco de caos, ¿por qué no abrazan un poco de caos? ¿Qué les hace pensar que algunas muertes no son perfectas?, aún cuando sean incomprensibles, como lo que hablaban hace rato. Algunos sacrificios despiertan a la conciencia.

Por ejemplo, se murió una parte importante del manglar ¿se acuerdan?, lo han hablado varias veces. Ahora murieron estas misioneras. Y todas estas cosas generan cambios y movimientos en la conciencia porque viven la muy compleja tarea de reordenar su realidad, como colectivo, desde la individualidad del pensamiento, el alma y el ser. No hay nada más complejo que eso, no se pone más difícil que eso. Es lo más difícil. Pónganse de acuerdo con una persona, van a ver qué difícil es ponerse de acuerdo con alguien, sólo para organizar un evento… sé que toqué una fibra…

Así que ¿por qué no habría de haber caos? Pero su tarea no es resolver a todos los demás. Su tarea, como seres en proceso de iluminación y ascensión, es tomar eso que ven, no emitir un juicio sino tomarlo en compasión y permitir que traiga para ustedes una perspectiva de comprensión más amplia.

Se vale ¿saben?, se vale querer saber más de su propio mundo, se vale querer saber más de lo que está pasando en otros lados. Pero para eso tienen que hacer un esfuerzo de ponerse en un espacio seguro de compasión. Si ustedes respiran sólo la realidad de este día, su momento, su aquí y ahora tienen suficiente para llenar todo su pensamiento. No lo que ocurre en otro lado, ni el pasado ni el futuro, sólo su hoy.

Sin embargo, es importante que si van a estar enterados de lo que ocurre en todos lados, si son parte de este mundo y son una parte activa, sean una parte que conlleve, que lleve luz. Y la única luz que un maestro da es compasión. Es esta amplia perspectiva de que las cosas no ocurren en una sola dimensión sino en varias, que no ocurre sólo lo que ven sino muchas cosas a la vez. Cada cosa que ocurre tiene una serie de repercusiones, como echar estas piedritas en el agua que hacen muchas olitas, ondas y ondas y ondas que se irradian hacia todos lados.

De la misma manera, todos estos eventos son piedras en el agua que mueven para todos lados. Y si lo pueden respirar y observar en compasión es su luz la que cambia ese potencial. No se equivoquen pensando que en su casa, en su pequeño mundo, ustedes no hacen nada por el resto del mundo. Es su presencia la que cambia todo.

Pero para eso tienen que estar en un espacio seguro de compasión. ¿Qué tal si ven las noticias hoy y antes de prenderlas respiran un rato y traen compasión y abren su conciencia y escuchan las múltiples voces que les están dando las noticias? La voz plana de la locución de los hechos, que además a veces no es tal cual, y las voces interdimensionales de todo lo que eso significa. Y después respiren y déjenlo ir porque en el fondo, lo único que importa es su realidad, su mundo, ustedes.

Sé que suena, y lo hemos dicho muchas veces desde el Concilio de Maestros, suena egoísta. Pero el amor incondicional es egoísta, esa es la paradoja. No hay un amor más incondicional que el amor egoísta del amor a ti. Si ustedes no pueden echarle esta mirada al mundo en compasión y después regresar a la paz de su propia presencia, no están haciendo nada por el mundo, no realmente.

Esto es lo que pueden hacer, si quieren. Pueden vivir en compasión, llevar la luz de la compasión a esas cosas que ahora les preocupan tanto, desde su familia hasta allá lejos, en Yemen.
Y tomen una profunda respiración.

Su percepción cambia al mundo, no crean que no hacen nada, hacen todo, sólo permítanse ir más allá de su personalidad, entren en un estado ampliado de su propia conciencia, sean compasivas. Yo les puedo decir hoy que esas muertes tienen sentido y que verán el sentido desenvolverse. Hay karmas que se pagan así. Hay cierres que se crean así. Hay cosas que parecen malas que en el fondo no son malas, ocurren porque cierran otras experiencias que ustedes ni siquiera reconocen, porque sólo están oyendo una pequeña parte de una historia.

Así que, ¿qué puedo decirles excepto todo está bien, a pesar de todo? Esta energía de lo femenino que hoy celebramos nosotras también, está en todo el mundo resurgiendo. Se los he dicho antes y no quiero irme sin repetirlo hoy. Estas energías que regresan, no todas vienen felices y contentas, no todas son lo que ustedes creen. Hay un proceso natural de resolución en la salida de esas energías desde el centro de la Tierra hacia afuera.

Ha habido, efectivamente, milenios y milenios sobre milenios de abusos que tienen que salir primero, desde la Tierra misma. Algunos son actuados, otros no, algunos todavía tienen algo más que tiene que ser experimentado, otros no. Pero la Tierra tiene que respirar y permitir que esas energías antiguas transpiren por la Tierra porque si no, esta nueva Tierra nunca va a ser una nueva Tierra. ¿Me estoy explicando?

Es como una enfermedad, tienen que vivir el ciclo completo. Y lo que están viendo surgir no necesariamente es lindo pero, a veces, es necesario, es como la pus de una herida, tiene que salir o la herida nunca va a sanar. Y uno pensaría “pero esto crea nuevas heridas”: no, si la perspectiva es nueva; no, si lo pueden ver en compasión; no, si las personas que están viviendo esos eventos aportan a ellos luz y compasión y no los ven como una nueva herida, sino como la solución de una herida antigua.

Y mencionaré a una mujer para eso, mencionaré a la joven niña Malala, que recibió tanto abuso como otras mujeres y que hoy dice “yo no odio a mis agresores, porque ellos son víctimas también”. Y que dice cosas como “sólo educando acabarás con el terrorismo, sólo la educación lo termina, no más violencia sino educación”. Por eso ella es una voz para educar.

¿Qué es educar sino un cambio de perspectiva sobre una perspectiva antigua? Esas voces enojadas de los talibanes y de ISIS y de estos grupos que se levantan tienen su razón de ser, ellos fueron víctimas también de otros grandes conquistadores y abusadores. Sólo es un ciclo que se repite. Y la única manera en que esa energía que hoy transpira la Tierra sane, es que haya luces y perspectivas que las puedan ver sin odio, sin juicio, sin enojo. Que lo vean como una herida que está sacando la pus. Que no perdonen porque no hay necesidad de perdonar cuando hay claridad.

Todas estas son palabras muy complejas en términos de vivir la vida así. Suenan lindas, pero es difícil vivir en ese espacio y mi recomendación será, una vez más, respiren esta especie de nido que han construido, seguro y de paz, de su propia vida. No dejen que el viento las asuste, sólo es viento. Tiene que hacer este trabajo de limpieza y tiene que hacer esta comunión con el agua y con la tierra para renovar.

Aprovechen esta fuerza renovadora, úsenla, úsenla respirándola. En lugar de temerle al viento, a la lluvia y al frío, respírenlo en su cuerpo. Es una fuerza de renovación creada por la conciencia humana. ¿Cuántas veces la Tierra ha cambiado? Y ha cambiado una y otra vez. Y los ciclos de la Tierra son así, como los de una mujer. Y tomen una profunda respiración.

Aterrizando todo lo que he dicho en su persona, lo único que puedo dejarles es: a todas estas grandes mujeres, al espíritu de lo femenino que no se rinde en su búsqueda de sentido… pero es mucho más que sólo un sentido mental, es claridad, y la claridad se obtiene en el espacio seguro de la compasión.

Hoy Kuan Gin ha estado aquí con ustedes sosteniendo este círculo un poco pesado -ya lo sé, ya nos vamos-, a su alrededor, porque cuando las amenazas se acercan a casa es cuando se nos olvidan las lecciones y nos dejamos seducir por el miedo. Si ustedes reconocen esta seducción del miedo y luego respiran hacia el espacio seguro de la compasión, entonces podrán ver con claridad, en cada una de sus vidas y después en el mundo. Amen con egoísmo, porque sólo así aman incondicionalmente.

Estas palabras que he traído hoy vienen mezcladas con muchas voces. Yo soy GAIA, pero la voz de Kuan Gin ha estado con nosotros hoy y las voces de todas estas mujeres que celebran lo femenino validándose a sí mismas, no invalidando a nadie más. Si la fuerza ésta bárbara de lo femenino regresa a la superficie de la Tierra, necesita un espacio seguro donde anclarse. De parte del Concilio Carmesí les digo que ese único lugar seguro es su corazón. Les hemos dejado una gran tarea, así que las dejamos hoy con esa gran tarea y todo nuestro amor y apoyo desde el otro lado.

Nunca jamás están solas, nunca. Así que no lo crean.
Y con eso nos vamos, yo soy GAIA, gracias por recibirnos hoy.
Y así es.