La Compasión es el Camino de la Verdad

Salto Quántico con Kuan Gin

Kuan Gin La Compasión es el Camino de la Verdad
Kuan Gin nos lleva de la mano a reconocer miedos y dudas, porque sólo así estamos en posibilidad de integrar todo lo que somos. La compasión, nos dice, es el camino de la verdad; y esos miedos y dudas no nos hacen menos perfectos; sino bellos y genuinos.
Pilar Acevedo
Kuan Gin
25 diciembre 2014

Mis amados,  yo soy Kuan Gin….

Les pido ahora que invoquen a la compasión de ustedes para este momento, que respiren en compasión.

Amigos, respiren hoy a la COMPASIÓN. A este gran estado de la consciencia que es la compasión. Este pináculo de sus sentidos que usa todos sus sentidos.

Para hacer este ejercicio, debes estar muy despierto, debes de reconocerte despierto, debes de respirar despierto. Es en este momento en el que finalmente reconoces que tu despertar ya es.

El momento en el que, por fin, te has dicho que sí a ti mismo y que mientras respiras, cada vez que respiras, traes a ti más y más de ti mismo.

Despertar es una elección de tu consciencia…. Respira.

Despertar no es algo que pase; es algo que tú haces que pase para ti… Respira.

Despertar no ocurre en el planeta, ocurre en ti y después de ti, en todo lo demás… Respira.

Tú eres el despertar… Respira.

Respira… abre tus ojos a todo lo que TÚ eres.

Y mientras respiras, crea un lugar seguro para ti. Un lugar en donde todo está bien. En donde puedes observar cualquier cosa y permitirte recibirla. Un espacio de compasión.

La compasión es el don del maestro que recibe y permite todo…absolutamente TODO.

El maestro que eres tú.

Sólo tienes que elegirlo. Elegir respirar compasión y por un breve momento darte permiso de ser lo que eres. Sin cuestionar lo que llegue. Sin pretender hacer que quepa en tu definición de lo que es bueno, de lo que es malo, de lo que es positivo o que es negativo. Respira hoy para ti y recibe lo que eres sin evitarlo, sin remendarlo, sin engaño.

Inhala y reconócete a ti mismo. Reconoce tus dolores y tus miedos… son importantes ahora y lo son siempre. No huyas de tu dolor o de tu miedo. Cuando algo te preocupa, no es un defecto que ese algo te preocupe, no estás siendo menos perfecto o menos espiritual. Sólo no resistas tu preocupación, tráela a ti, no trates de enmendarla, reconoce lo que contiene.

Respira. Respira hondo, pausado, profundo. Respira con tu estómago y respira con tu corazón.

A veces lo que recibes de ti mismo contiene tu propia idea de la peor de las experiencias. De lo más doloroso y difícil de resolver. Respira y date permiso de ser compasivo contigo. Respira y date permiso de liberar tus dudas y tus miedos.

Tener dudas y miedos no te hace menos perfecto; te hace bello, te hace genuino y nunca como ahora, que haces esto, que te das permiso de ver y recibir, estás en posibilidad de integrar todo lo que eres.

No te estoy pidiendo que rechaces tus experiencias, tu dolor y tu miedo. No te estoy pidiendo que los cambies, los transformes o los corrijas. Respira…. Te estoy pidiendo solamente que los reconozcas, son tuyos. Te pertenecen. Recíbelos hoy.

Respira. Respira hondo, pausado, profundo. Respira con tu estómago y respira con tu corazón.

La compasión es el camino de la verdad.

Este es el camino de la verdad, no porque haya una verdad única a la que aspirar, sino porque tiene que ver toda tu verdad.

Para caminar este camino de la verdad tienes que elegir despertar y realmente abrir tus ojos porque aquí no puedes mentirte.

Aquí no importan las frases rimbombantes y sabias. La sabiduría de otros le sirve a otros…. le sirve a otros.

Tu sabiduría te sirve a ti. Todo lo que tú amas es perfecto para ti. Todo lo que eres, es perfecto para ti. Aún las cosas que no comprendes son perfectas para ti. Hay una razón, sirve a un propósito. No tienes que comprender, tienes que reconocer esto y entonces, cuando dejes de luchar, lo comprenderás todo, Maestro.

Recibe hoy tu verdad, tu miedo, tu preocupación, tu duda, tu deseo….

Hoy quiero que reconozcas que tu deseo es justo eso: tu deseo. 

El deseo no pretende ser satisfecho, pretende mantener encendida la flama dentro de ti. Moverte todo el tiempo en todas las direcciones posibles; hacia adentro, hacia afuera, hacia adelante y hacia atrás.

El deseo mueve a la experiencia, crea tu siguiente devenir. Hoy haz las paces con este deseo. Deja de buscar satisfacerlo, deja de buscar el objetivo y enamórate del deseo, goza el deseo, ábrete al deseo, a la pasión del deseo, al gozo en el deseo.  El deseo no debe ser nunca algo que concluye. ¿Para que quieres que concluya si te mantiene en movimiento?

Cuando reconoces esto… te liberas de la carga del logro ¿para qué quieres un logro?… eso llega solo.

Vive en el deseo y los logros y los objetivos y las experiencias llegarán solas.

Respira esto ahora.

Respira hondo, pausado, profundo. Respira con tu estómago y respira con tu corazón.

Mientras estamos hablando, estás empezado a reconocerte a ti, observando.

Ya… ahora mismo, tu panorama interior. Reconociendo todo lo que está allí dentro, todo lo que tratas de aplacar, todo lo que a veces quieres disimular, todo lo que resistes y luchas por evitar.

Y yo hoy vengo a decirte: míralo. Está aquí para ti. Te está dando un servicio, respira… tráelo dentro de ti, obsérvalo, escúchalo y una vez que lo escuchas, se van todos tus miedos, todas tus resistencias. Todo está allí para servirte y eso te hace hermoso y perfecto.

Y eso te hace pleno en el deseo insatisfecho de la pasión. No pretendas alcanzar un logro, es aburrido tener un objetivo… ¿uno?… ¿para qué? si puedes tener un millón de cosas distintas todo el tiempo. 

Mide tu logro por la pasión con la que has vivido este momento y este día.

Cuando llegues a reposar tu cabeza a la almohada y digas “cómo me he divertido este día”, entonces tu vida estará en gozo. Cuántas cosas increíbles han pasado aún en los sinsabores de este día y no tienen que ser lecciones… sólo experiencias... y un día… un día en el recuento de tu vida, darás cuenta a ti mismo de lo mucho que ha valido la pena vivirla.

Respira esto ahora.

Respira hondo, pausado, profundo. Respira con tu estómago y respira con tu corazón.

Hoy en compasión te pido que reconozcas todo aquello que te produce resistencia, dolor y miedo.

Respira conmigo tu peor miedo, es doloroso verlo, cuando me lo estás mostrando ahora. 

A veces prevés cosas terribles, cosas que ni siquiera dependen de ti, cosas que no son tu experiencia, sino la experiencia también de los que amas. Pero a ti te preocupa y te duele. Trae eso aquí hoy también, observa tu mundo interior; sus espinas y sus flores; sus árboles y  sus caminos abiertos; sus sonidos. Camina tu mundo interior, observa las estructuras que hay allí; los edificios o las plantas; el agua y los sonidos; la luz y la oscuridad;  los espacios que te dan miedo… puede haber cavernas allí  y las cosas que te producen deseo. 

Observa cómo es el camino bajo tus pies. Observa si hay piedras o es un camino liso. Observa si te cuesta trabajo caminar o es sencillo. Observa, observa... siente éste, tu mundo interior,  porque este mundo interior te da la lectura de tu mundo exterior.

Es en este mundo interior en donde las cosas que tú no cuentas, pero que yo veo hoy, tienen fuerza y vida.

Quiero pedirte que NO lo cambies, pero sí que lo reconozcas. Que lo veas. Que camines un camino de verdad, que veas tu verdad, sin miedo de perderte en tu verdad, y respira y trae tu verdad aquí.

Respira esto ahora.

Respira hondo, pausado, profundo. Respira con tu estómago y respira con tu corazón.

Respira tu verdad. Cuando tomas una respiración profunda y la llevas hasta el fondo de tu estómago, la verdad que respiras te libera de ti mismo. Tu verdad abre tu camino.

Observa cómo cuando respiras tu paisaje cambia. Siente cómo se transforma cuando respiras. Estás en reconocimiento de tu verdad. Observando tu verdad. Siendo tu verdad.

No te engañes a ti mismo, no te pongas etiquetas de lo que es bueno o no, de quién eres, de cómo eres. Sé honesto contigo. Todas tus etiquetas limitan tu mundo interior. Son esos edificios pesados que están allí, difíciles de mover. Rocas.

Respira esto ahora.

Respira hondo, pausado, profundo. Respira con tu estómago y respira con tu corazón.

Respira tu pasión hoy. Tu pasión por expresar lo que ni siquiera sabes que existe en ti. Respira profundamente tu pasión, tu deseo. Sabiendo que mientras más respires y más enciendas esa llama, menos satisfecha estará… (Rie)

¡Ah! Pero puedes disfrutar eso. Es como un amante que jamás se cansa de amarte. Un amante que nunca está aburrido de ti, que no pierde el interés, que te descubre cada vez…

Es un amante que te lleva a  sentir cosas que no creías que fuera posible sentir. Que descubre cosas nuevas de ti, todo el tiempo. Que te mira y de veras te mira. Que reconoce tu grandeza, tu camino, tu amor, tu presencia, tu inteligencia. Es un amante que se pierde en tu piel porque cada pedazo de tu piel es nuevo cada vez. Un amante que no puede parar de tocarte y de sentir….

Respira esto ahora.

Respira hondo, pausado, profundo. Respira con tu estómago y respira con tu corazón.

Recibe hoy pues tu pasión, porque así se siente la pasión. Mírate tú, con los ojos de tu amante, que claramente ve tu grandeza, que claramente ve tu perfección. Que no quiere que cambies, que no está esperando que consigas esto o aquello, para reconocerte y amarte porque ya eres todo lo que quiere que seas.

Mírate como ese amante que no puede cansarse de ti nunca. Mira ahora cómo su deseo está completamente satisfecho aunque inmediatamente siente un nuevo deseo.

Date permiso de sentir tú, ese deseo. Solo la verdad de ti, te puede llevar al deseo perfecto.

Respira esto ahora.

Respira hondo, pausado, profundo. Respira con tu estómago y respira con tu corazón.

No más te mientas hoy, no más te engañes. Reconoce lo que eres, reconoce lo que sientes, reconoce tu miedo, tu deseo, tu amor, reconoce tu grandeza, te sorprenderá regresar al mundo exterior en unos instantes y ahora ser reconocido. Cuando otros te vean y  al mirarte vean tu grandeza. Cuando otros te vean y vean que estás allí, que no tienes que hacer nada para ser perfecto porque cuando tú puedes verte así, te enamoras de ti mismo y el mundo entero se enamora de ti. 

Es bello cuando tú eliges vivir la experiencia del amor completa en ti, para ti. En pasión y gozo de ti mismo. En expansión de ti, hacia adentro y hacia afuera de ti.

La compasión es el camino de la verdad, usa tu imaginación para mirarte, para reconocerte, para escuchar tu propia verdad.

Respira esto ahora.

Respira hondo, pausado, profundo. Respira con tu estómago y respira con tu corazón.

Este eres tú y desde aquí yo te veo hermosamente perfecto.

Yo soy Kuan Gin